26 June 2009

pessoa


Nada que soy me interesa.
Si existe en mi corazón
Cualquier cosa que tiene prisa
Tendrá prisa en vano.

Nada que soy me pertenece.
Si existo en quien me conozco
Cualquier cosa que me vence
De prisa la olvido.

Nada que soy yo seré.
Sueño, y sólo existe en mi ser,
Un sueño de lo que tendré.
Sólo que no lo habré de tener.
Fernando Pessoa

22 June 2009

hesse

¡Qué extraño es vagar en la niebla!
En soledad piedras y sotos.
No ve el árbol los otros árboles.
Cada uno está solo.

Lleno estaba el mundo de amigos
cuando aún mi cielo era hermoso.
Al caer ahora la niebla
los ha borrado a todos.

¡Qué extraño es vagar en la niebla!
Ningún hombre conoce al otro.
Vida y soledad se confunden.
Cada uno está solo.
En la niebla - Hermann Hesse

15 June 2009

linhartova

Mis simpatías están con los nómadas, siento que no tengo alma de sedentaria. De modo que tengo derecho a decir de mi propio exilio lo que desde siempre había sido mi deseo más ansiado: vivir en otro lado.
Vera Linhartova

01 June 2009

berger

...Es algo intrínseco a la facultad humana de la imaginación el ver la vida como una caída. Imaginar es concebir una altura desde la cual se hace posible la caída.
Y Nuestros Rostros, Mi Vida, Breves Como Fotos - John Berger

24 May 2009

camus

...tras otro momento de silencio murmuró que yo era extraño, que sin duda me amaba por eso mismo pero quizás un día le repugnaría por las mismas razones.
El Extranjero. Albert Camus

03 May 2009

paz

Mis pasos en esta calle
Resuenan
en otra calle
donde
oigo mis pasos
pasar en esta calle
donde
Sólo es real la niebla.
Aqui - Octavio Paz

22 April 2009

gelman

Un pájaro vivía en mí.
Una flor viajaba en mi sangre.
Mi corazón era un violín.

Quise o no quise. Pero a veces
me quisieron. También a mí
me alegraban: la primavera,
las manos juntas, lo feliz.

¡Digo que el hombre debe serlo!

Aquí yace un pájaro.
Una flor.
Un violín.
Epitafio - Juan Gelman

14 April 2009

bukowski

Lo más extraño, para mí, es mirar los zapatos de la gente después que se muere. Es la cosa más triste que hay. Es como si la mayor parte de su personalidad permaneciera en sus zapatos. En la ropa no. Está en los zapatos. O en un sombrero. O en unos guantes. Coges a una persona que acaba de morir. Pones su sombrero, sus guantes y sus zapatos en la cama, y los miras, y te puedes volver loco. No lo hagais. De todos modos, ellos ahora saben algo que tú no sabes. Tal vez.
Los zapatos - Charles Bukowski